Pasco. Partió al más allá connotado maestro y escritor Luis Pajuelo Frías

LUIS PAJUELO FRIAS

LUIS PAJUELO FRIAS

Luis Pajuelo Frías, destacado escritor Pasqueño, nació en la ciudad de Cerro de Pasco  el 15 de marzo de 1945 y falleció en la ciudad de Lima el 9 de junio del 2020

(Víctor Osorio Alania)
Luis Raymundo Pajuelo Frías (Cerro de Pasco, marzo 15 de 1945 – Lima, martes 9 de junio del año 2020)
Connotado intelectual, mejor todavía como crítico literario, autor de obras que marcan época.
“Oro y cenizas”, dos ediciones, la segunda edición fue nuestra iniciativa y publicó la Comuna Provincial de Pasco, siendo alcalde, don Valentín López Espíritu, los dibujos fueron plasmados por Carlos Palma Tapia. Su autor propone la idílica de compromiso social mediante “Oro y cenizas”, libro infaltable en todo análisis cuando enfocamos medios y modos de producción o cuando la opulencia distancia a poseídos de los desposeídos.
Revista “Carrión” 1 y 2. Nutrido, ameno, completo, filones para incrementar el bagaje, sobre todo, lo referente a Daniel Alcides Carrión García (Cerro de Pasco, agosto 13 de 1857 – Lima, 5 de octubre de 1885). Daniel Carrión falleció célibe cuando tenía 28 años, 1 mes, 22 días, 23 horas.
“Hora del cuento” (1997, 1ra. Ed.), compendio de 9 cuentos bajo el manto de la literatura infantil.
“Sentimiento de plata”, cinta magnetofónica con mulizas y huaynos del Cerro de Pasco, los temas fueron seleccionados por el extinto Luis Pajuelo Frías.
“Estribo de Plata”, cada número fue especial por su tratativa, de ese modo, pudimos leer ensayos inherentes al muqui (personaje misterioso de la mina), a Daniel Alcides Carrión, Mártir de la Medicina Mundial; también, léase a Leoncio Lugo Bao (artista plástico natural de Paucartambo, Pasco, siendo estudiante de la Escuela de Bellas Artes crea lazo fructífero con Daniel Hernández y José Sabogal), Mercedes de V. y Rodríguez (cuya contribución poética dio pie a la muliza “A ti”), entre otros.
“Brújula del corazón”, libro de didáctica para quienes ejercen la literatura como vocación. Esto es, leer para escribir, escuchar para hablar.
Cantuteño de corazón, director del Centro de Cultura Popular “Labor” (fundado el 21 de noviembre de 1981 en Paragsha, Cerro de Pasco), director del Comité de Defensa de los Derechos Humanos (CODEH Pasco), docente y vicerrector de la Universidad Nacional “Daniel Alcides Carrión”, director regional de educación en Pasco…
Luis Raymundo Pajuelo Frías, en el claustro universitario, vivía con apasionamiento cada clase, pero ponía énfasis en la trama de tres obras, he aquí mi testimonio:
Cantar de los Cantares, 4:1-16. El rey Salomón expone todo su arte para conquistar a la reina Sulamita (La Mansa). «He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; he aquí que tú eres hermosa; tus ojos entre tus guedejas como de paloma; tus cabellos como manada de cabras que se recuestan en las laderas de Galaad. Tus dientes como manadas de ovejas trasquiladas que suben del lavadero, todas con crías gemelas, y ninguna entre ellas estéril. Tus labios como hilo de grana, y tu habla hermosa; tus mejillas, como cachos de granada detrás de tu velo…». Hacia pausa entre verso y verso para enlazar con datos de otras materias.
“La divina comedia” de Dante Alighieri. El cabalístico número tres llamaba su atención y cohesionaba con el canto número uno: «A mitad del camino de la vida, / en una selva oscura me encontraba / porque mi ruta había extraviado…». Atónitos y contentos escuchábamos la explicación, Lucho Pajuelo Frías relacionaba con la vida de Jesucristo, el 33 como edad peligrosa, a veces ocurre extravíos o encuentros.
“Madame Bovary” de Gustave Flaubert. «Lo cucufato no ayuda en el análisis literario», impetraba Luis Raymundo, añadiendo en el acto: «analicen el porqué del comportamiento de los personajes, contrasten escenarios (el francés con el peruano, por ejemplo)».
Más de una vez cantamos huaynos y mulizas, admirabas y promocionabas el huayno “Huérfano suelo” (1929): «Huérfano suelo querido / pronto, pronto te hundirás, / hoy en ruinas convertido, / mañana nada serás. // Todo tu suelo acabado / cual profunda sepultura, / donde serás enterrado / cumpliendo tu desventura…». Mientras tanto, preguntas con respuestas palmarias hallaba en el huayno “Añoranzas” (1932): «¿Dónde están aquellos tiempos / de tu brillante esplendor, / en que jamás el dolor / pudo vencer tu grandeza? // Ya ni las carretas ruedan / por tu socavado suelo; / todo es dolor, todo es duelo / para tus hijos que quedan…». De tanto en tanto prefería glosar “Zamba de la Candelaria”: «Nació esta zamba en la tarde, / cerrando ya la oración, / cuando la luna lloraba, / astillas de plata, la muerte del sol», Los Chalchaleros.
 Pio Mendoza Villanueva
Lucho Pajuelo era sin duda un gran maestro, “cuando dialogábamos con él al momento de explicar tenía una metolología singular te hacia repensar, el miraba más allá, lamentablemente por años sufría de una penosa enfermedad, como no recordar su obra cumbre “Oro y Cenizas” que fue publicado en la ex gestión de Valentín López Espíritu, donde plasma la riqueza, la relación del poder un escrito que tenía una manera abstracta, del cual muchos no ha entendido…” señaló. 

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