Como parte de las celebraciones por el 72 aniversario del distrito de Chacayán en el departamento de Pasco, se desarrolló el III Encuentro de Saberes Productivos con la participación de adultos mayores del Programa Nacional de Asistencia Solidaria Pensión 65, organizado por la municipalidad distrital.

La actividad tuvo como propósito mejorar la calidad de vida de los adultos mayores, a partir de su revalorización en su rol como portadores de conocimientos y prácticas ancestrales; así mismo, incorporarlos como un activo de su comunidad.

Los usuarios de Pensión 65 exhibieron sus saberes en una feria instalada en la Plaza principal de Chacayán; donde los asistentes conocieron las propiedades curativas de diversas plantas medicinales, así como el proceso de los tejidos de huachucos a callhua, de canastas de carrizo, y la técnica del puchcado de lana, entre otros conocimientos.

Lo que más llamó la atención del público fue la exposición y venta de platos típicos elaborados con la sazón e ingredientes de la zona andina, y con la técnica de los ancestros de los pobladores.

Se apreció el delicioso culish puchero, locro de chuño y locro de trigo; caldo verde y de cordero; asado de cuy; sopa de trigo y mote, mazamorra de chuño, de maíz, de oca y de caya, entre otras variedades; la chicha de jora y también ofrecieron el pan chacayano – que es emblema del distrito – preparado a base de trigo y maíz.

Los adultos mayores bailaron la danza del campo “Huaylas”, y representaron el ritual del Jaramury, tradicional fiesta al haber terminado el sembrío de maíz, que empieza con el servicio en la mesa a los dueños de la chacra o patrones y con la chacchapada de coca, acompañada de cigarro y caña.

Luego del trabajo con la chaquitaclla, continúa el suculento almuerzo compuesto por mishquipa, caldo con carne de oveja, sopa de chuño, de trigo con mote, asado de papa y chicha de jora. Los potajes son servidos a los patrones, a los trabajadores y al dueño del toro de la yunta.

Al atardecer, se degustan platos a base de carne de cerdo, mientras el dueño de la chacra, en gesto de gratitud, pone flores de papel a cada trabajador; entre tanto, el huayari y las esposas de los trabajadores, empiezan a cantar en quechua.

Por MAURIPOOL