Escrito por: Lic. Soledad Geovana Ramos Soto Al acércanos al Septuagésimo Primer aniversario del departamento de Pasco, es más que necesario recordar motivos que nos enorgullecen de vivir en una la tres provincias que conforman esta región, que como todas enfrenta problemas socioeconómicos propios del país, pero que sin embargo la fuerza de su gente hace que día a día luchen para lograr un Pasco grande y con oportunidad para todos. El departamento de Pasco se encuentra ubicado en la zona central del país, abarcando su territorio zonas de sierra y ceja de selva. Pasco fue creado el año 1944, un 27 de noviembre, con las provincias de Oxapampa, Daniel Carrión y Pasco. La provincia de Pasco, su capital Cerro de Pasco; con una historia ligada al desarrollo de la minería en el Perú, en medio de serios conflictos y pasivos ambientales, con mineros que van y vienen, niños con plomo en sangre, casas fantasmas y un gran tajo abierto. Una tierra histórica que desde sus inicios fue y es parte del desarrollo del Perú, ya que desde su creación la explotación minera contribuye con ingentes cantidades de dinero al erario nacional, sin recibir compensación merecida; sin embargo aquí también nacen las grandes empresas, con actividades económicas sostenibles, más aun nacen los hijos pasqueños que llevan en alto el nombre de Pasco. Mientras que Oxapampa, reconocida por la UNESCO como Reserva de Biosfera Asháninca Yanesha, se constituye como uno de los mejores destinos turísticos, sus recursos naturales son el motor del desarrollo económico local, regional y nacional; no obstante aquí aún falta mejorar las carreteras. La Provincia Daniel Carrión, con su capital Yanahuanca, con sus pequeños distritos que en su mayoría se dedican a la actividad agrícola, hoy enfrentan graves problemas por el factor climático, se pierden los sembríos, nuestros hermanos de campo están buscando otras alternativas. Como todas las regiones cada una con su particularidad presenta problemas sin embargo lo que nos enorgullece a los verdaderos pasqueños es salir adelante aun en medio de todas estas vicisitudes, es por ello que necesitamos recordar las cosas buenas que tenemos, las riquezas que aún no hemos explotado y sentir que juntos podemos lograr un Pasco grande. El orgullo de ser pasqueño es latente cuando recordamos que el mártir de la medicina peruana Doctor Daniel Alcides Carrión nació aquí; o recordar que Don Valentín López Espíritu en su momento puso orden y firmeza para buscar el desarrollo de la provincia de Pasco; cuando tenemos a Christian Santiago Vilca que en el 2014 gano medalla de Oro en el Festival Panamericano de ajedrez en México y a Pillar Villogas, ganadora de la medalla de oro en los juegos Macro regionales, Tradicionales de los Pueblos Indígenas u Originarios 2015” realizado en Brasil. Cuando sabemos que Liz Campos sigue entrenando para seguir siendo campeona nacional y ganar otras medallas más, lo mismo que Hortensia Arzapalo y Franklin Jiménez. Nos sentimos orgullosos de vivir en Pasco cuando levantamos muy temprano y antes de iniciar nuestras actividades nos tomamos un caldito verde, un sancochado o un caldito de cabeza, o un Café con Cachangas, y cuando al finalizar el día nos vamos a los agachaditos para comer nuestras Alverjitas con huevo, o nuestro rico Charkisito con bastante ají, sin olvidarnos de la Pachamanca, la Patasca y Cuycito, entre otros platos regionales. Cuando nuestras mulizas y huaynos cerreños todavía se cantan y bailan en nuestras calles, más aun en el carnaval cerreño que año a año contagia con sus alegrías y algarabías a grandes y chicos, tomando las calles para jugar con agua y harina. Cuando nos preparamos para las “Cruces de Mayo” y ver a la Chunguinada, que resuena con sus elegantes pasos en las capillas de los diferentes barrios y asentamientos humanos. Cuando aún tenemos vivos a escritores como César Pérez Arauco quien sabe más que nosotros de la historia de nuestro pueblo mártir, entre otros destacados escritores que aun caminan por las calles de Pasco para ser como nuestras bibliotecas andantes; tener a Cobrizo Minero como símbolo de resistencia cultural que aun forma artísticamente a nuestros chiuches, orgullosos porque todavía podemos escuchar al “Trio Esperanza”. Orgullosos porque todavía viven en nuestros corazones el sentimiento de carrioninos, capachos, marianas y ricardinos, que cada vez que es el aniversario de nuestro cole nos reunimos para rendirle un homenaje y recordar la vida de estudiante. Orgullosos porque nuestras riquezas turísticas nos hacen resurgir, pues gracias al impulso de Rodolfo Rojas se logró que el Banco Central de la Reserva del Perú acuñe en la serie numismática Riqueza y Orgullo del Perú, el Complejo Arqueológico Inca de Huarautambo. Cuando el bosque de Piedras Huallay que es una de las maravillas del Perú recibe más y más turistas cada año, sin olvidar a nuestro Nevado Huagruncho o a nuestra laguna Pun Run, entre otras riquezas se consolidan como un potencial económico ante la baja de la minería y los cambios climáticos que afectan a nuestros hermanos agricultores. Más que henchidos de orgullo cuando uno de los mejores destinos turísticos es Oxapampa y Pozuzo, más aun cuando el mejor café del mundo está en Villa Rica. Cuando la verdadera historia nos dice que el Pisco Sour, nuestra bebida de bandera peruana nació en Pasco, cuando el Chaku de Vicuñas de Rancas Wissllamachay no tiene nada que envidiar al chaku de otras regiones, cuando los domingos todavía podemos oír “Así Canta Cerro de Pasco”, presentado cuando el sol está en la cintura del día, por ilustres pasqueños que nos contagian el orgullo de ser pasqueños. Cuando tenemos un Pelotón 48 que no dudara nuevamente en salir a las calles y hacer los sacrificios necesarios a fin de que nuestros derechos sean reconocidos y respetados. Orgullosos por que los Negritos de Huayllay, el Listhay de Tapuc y la Herranza Andina del ámbito de Simón Bolívar son Patrimonio Cultural de la Nación, sin olvidar o otras danzas que nos enorgullecen de ser pasqueños. Frente en alto porque miles de pobladores que viven a más de 4 mil metros sobre el nivel del mar, en medio del frio, las nevadas y las lluvias no han detenido su desarrollo, siguen adelante con memorias que reflejan un olvido, pero que sin embargo para un pasqueño que se respeta reflejan la fuerza y el trabajo de hoy para forjar un mañana mejor con un Pasco grande para todos Porque las palabras quedan cortas para describir los motivos que nos enorgullecen de ser pasqueños y que cada pasqueño en el lugar donde esta recuerda razones para sentirse más pasqueño que nunca y desearle un feliz aniversario a este departamento. Porque un pasqueño que se respeta, ama a su tierra y saca cara por la tierra que lo vio nacer y sigue construyéndose un futuro, transmitiendo a sus hijos nuestras costumbres y tradiciones, luchando de sol a sol para ser mejor, porque todavía hay muchas cosas por hacer, trabajemos y juntos y hagamos un Pasco grande. 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